VIVIENDAS DE HORMIGÓN ARMADO IN-SITU
 

Debido a la gran capacidad del hormigón de mantener la temperatura, una vivienda de hormigón armado in-situ se mantiene más caliente en invierno y más fría en verano.

El hormigón ahorra energía reduciendo la infiltración del aire exterior y hace un uso activo de las propiedades de la masa térmica para absorber energía manteniendo la temperatura más constante durante el día, y también más constante dentro de la vivienda de habitación en habitación.

1. Masa térmica

La capacidad del hormigón para almacenar calor se denomina “masa térmica”. Los materiales de gran densidad como el hormigón, tardan mucho tiempo en calentarse y en enfriarse. Básicamente, se necesita más calor para calentar un metro cúbico de hormigón que para calentar un metro cúbico de ladrillos. Así, mientras que una vivienda de ladrillos está sometida a variaciones de temperatura durante el día, una vivienda de hormigón sufre cambios de temperatura más estables.

En una vivienda de estructura ligera, cuando se apaga la calefacción la casa pierde temperatura. Lo mismo sucede en verano con el aire acondicionado. Con materiales de alta densidad como el hormigón, hace falta mucho tiempo para que el material se caliente y se enfríe, minimizando las grandes variaciones de temperatura. Su absorción y pérdida de temperatura reduce la fluctuación, lo que ayuda a conseguir una temperatura más constante con menor consumo energético. Expresado de forma más simple, en una casa de hormigón armado in-situ se necesita más tiempo para que se caliente en verano y para que se enfríe en invierno.

En resumen, la masa térmica es la capacidad de suavizar las variaciones de temperatura. Mantiene la vivienda caliente cuando la temperatura exterior baja y la mantiene fresca cuando la temperatura exterior sube. El hormigón aporta el calor o el frío necesarios lo que contribuye a un ahorro de la energía de hasta un 6% de manera gratuita y ecológica. (CFA)

El siguiente grafico muestra cómo la masa térmica suaviza las fluctuaciones de temperatura durante el día.

En invierno
Cuando la temperatura exterior es baja, la temperatura del sol (o de la calefacción de la casa) se conserva en la masa térmica del hormigón de los suelos, las paredes y los techos para ser gradualmente expulsada cuando la fuente de energía deja de trabajar. La masa térmica del hormigón funciona así como una batería, acumulando el calor para su uso después de que la fuente de energía no esté presente.

En verano
Los aumentos de temperatura que ocurren conforme avanza el día son moderados por la capacidad del hormigón de absorber el calor gracias a su masa térmica.

2. Transferencia térmica

La transferencia térmica es la rapidez con la que la temperatura puede transferirse de un lado a otro de la pared. El hormigón tiene una baja transferencia térmica y una alta resistencia térmica, por lo que la temperatura se conduce lentamente de un lado a otro de la pared.

3. Infiltración de aire

Otra ventaja de una vivienda de hormigón armado in-situ es la baja filtración de aire. Este término se refiere a la cantidad de aire que entra en la vivienda.

Cuando se construye una vivienda de hormigón armado in-situ, los encofrados evitan el escape del hormigón cuando se vierte en su estado plástico. Por este motivo se rellena cualquier pequeña oclusión dentro del encofrado sin dejar ningún espacio vacío. En particular, si los muros y los forjados son hormigonados monolíticamente. De esta forma, la vivienda tiene una mínima infiltración de aire en comparación con las viviendas de ladrillo que están hechas de miles de pequeños componentes.

 
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